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ComexPerú: La urgencia de recuperar el talento en la gestión pública para atraer inversiones
Economíacalendar_today19 de mayo de 2026schedule8 minpersonEquipo ESEDU

ComexPerú: La urgencia de recuperar el talento en la gestión pública para atraer inversiones

En un contexto donde la economía peruana busca consolidar su recuperación y proyectar un crecimiento sostenido hacia el cierre del año 2026, las voces de los...

En un contexto donde la economía peruana busca consolidar su recuperación y proyectar un crecimiento sostenido hacia el cierre del año 2026, las voces de los líderes gremiales cobran una relevancia fundamental. Enrique Gubbins, recientemente nombrado presidente de ComexPerú, ha puesto sobre la mesa un diagnóstico crudo pero necesario sobre la situación actual del aparato estatal. En su primera entrevista oficial, el líder empresarial ha enfatizado que uno de los mayores obstáculos para el desarrollo no es la falta de recursos o de interés por parte del sector privado, sino la alarmante pérdida de cuadros técnicos calificados en áreas críticas del Estado. Esta situación, según Gubbins, está impidiendo que el país aproveche lo que él denomina como 'oportunidades demoradas' de inversión, proyectos que ya deberían estar en marcha pero que se encuentran estancados en los laberintos de una burocracia que ha perdido su brújula técnica.

El diagnóstico de ComexPerú sobre la administración estatal

La gestión pública en el Perú ha atravesado periodos de gran inestabilidad en los últimos años, lo que ha derivado en una rotación excesiva de funcionarios y una descapitalización intelectual de los ministerios y organismos reguladores. Para ComexPerú, este fenómeno no es solo un problema administrativo, sino una barrera económica directa. Cuando los profesionales con experiencia y visión técnica son reemplazados por perfiles políticos o menos capacitados, la capacidad del Estado para evaluar, aprobar y supervisar grandes proyectos de inversión se ve seriamente comprometida. Gubbins señala que el gobierno actual parece estar operando bajo una lógica de supervivencia, lo que limita la planificación a largo plazo y la ejecución de políticas que realmente muevan la aguja del Producto Bruto Interno (PBI).

Esta falta de cuadros técnicos se traduce en una parálisis de decisiones. Proyectos de infraestructura, minería y energía, que cuentan con el respaldo financiero y el interés de inversionistas globales, se ven frenados por la incapacidad de los entes estatales para resolver trámites, otorgar permisos o simplemente gestionar los conflictos sociales de manera eficiente. La visión de ComexPerú es clara: sin un Estado fuerte y profesional, la inversión privada, por más entusiasta que sea, encontrará siempre un techo de cristal que le impedirá desplegar todo su potencial generador de empleo y bienestar.

La fuga de talento y su impacto en las decisiones críticas

El sector público peruano solía atraer a algunos de los mejores profesionales del país, motivados por la posibilidad de contribuir al desarrollo nacional desde posiciones estratégicas. Sin embargo, la precarización de las condiciones laborales, la persecución política y la falta de una carrera pública meritocrática han provocado una fuga de cerebros hacia el sector privado o hacia organismos internacionales. Enrique Gubbins advierte que recuperar este talento es una tarea urgente. No se trata solo de llenar vacantes, sino de reincorporar a personas que entiendan la complejidad de los mercados globales y la importancia de la seguridad jurídica para los inversionistas.

El impacto de esta pérdida de talento se siente con especial fuerza en los organismos que deben liderar la transformación digital y la modernización del Estado. En un mundo donde la inteligencia artificial y la economía de datos están redefiniendo la competitividad, un Estado que no cuenta con especialistas en estas áreas queda rezagado. La gestión pública requiere hoy más que nunca de una visión técnica que trascienda los ciclos electorales y que sea capaz de diseñar soluciones innovadoras para problemas históricos como la informalidad y la baja productividad.

Es importante recuperar talento en áreas críticas del Estado para aprovechar las oportunidades demoradas de inversión y fortalecer la gestión pública frente a los desafíos actuales.

Oportunidades de inversión demoradas por la burocracia

El concepto de 'oportunidades demoradas' utilizado por Gubbins resuena con fuerza en el sector empresarial. Se refiere a una cartera de proyectos que, de haberse ejecutado a tiempo, habrían permitido al Perú enfrentar de mejor manera las crisis externas y los eventos climáticos que han golpeado la región. Estas demoras no son gratuitas; tienen un costo social inmenso en términos de servicios públicos deficientes y falta de oportunidades laborales para los jóvenes. Desde ComexPerú se hace un llamado a destrabar estos proyectos mediante una gestión pública más ágil y menos temerosa de la toma de decisiones.

La burocracia dorada, como a veces se le llama, ha sido reemplazada en muchos casos por una burocracia paralizada por el miedo a las investigaciones de los órganos de control. Esto ha generado un entorno donde el funcionario prefiere no firmar un permiso antes que arriesgarse a una sanción, incluso si el proyecto cumple con todos los requisitos legales. Para revertir esto, Gubbins propone no solo atraer talento, sino también brindar las garantías necesarias para que los funcionarios puedan ejercer su labor técnica con autonomía y respaldo institucional.

El rol de la inversión privada como motor de desarrollo

Un punto central en el discurso de la nueva presidencia de ComexPerú es la defensa de la inversión privada como el principal motor de reducción de la pobreza. Gubbins sostiene que el Estado no debe ver al empresario como un adversario, sino como un socio estratégico. La inversión privada no solo aporta capital, sino también transferencia tecnológica, mejores prácticas de gestión y acceso a mercados internacionales. En un momento donde el precio del dólar muestra cierta volatilidad y los mercados globales están atentos a las señales de estabilidad de las economías emergentes, el Perú debe mostrarse como un destino seguro y predecible.

La reactivación de la confianza empresarial es fundamental. Según los últimos reportes del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), las expectativas de inversión han mostrado una ligera mejora, pero aún se encuentran en terreno cauteloso. Para que esta tendencia se consolide, es necesario que el gobierno emita señales claras de respeto a las reglas de juego y de compromiso con la eficiencia administrativa. La inversión privada es la que finalmente genera los recursos fiscales que el Estado necesita para financiar la educación, la salud y la seguridad.

Las APP en salud: un modelo que espera decisión

Un ejemplo concreto de cómo la falta de decisión política y técnica afecta a los ciudadanos es el caso de las Asociaciones Público-Privadas (APP) en el sector salud. A pesar de que existe evidencia sólida de que este modelo permite construir y operar hospitales con mayores estándares de eficiencia y calidad, muchos proyectos siguen encarpetados. Jaime Dupuy, también vinculado a ComexPerú, ha señalado que la inversión privada en salud no debe entenderse como una privatización del servicio, sino como un complemento necesario para ampliar la cobertura y mejorar la atención.

El retraso en la implementación de estas APP tiene consecuencias directas en la vida de miles de peruanos que deben esperar meses por una cita médica o una cirugía. La evidencia técnica sugiere que el modelo de gestión privada en infraestructura pública de salud reduce los tiempos de espera y mejora el mantenimiento de los equipos. Sin embargo, la falta de cuadros técnicos en el Ministerio de Salud y en ProInversión que puedan liderar estos procesos con celeridad sigue siendo un cuello de botella que el país no puede permitirse en 2026.

Desafíos para el cierre de brechas en infraestructura

El cierre de brechas en infraestructura es otro de los grandes retos que Enrique Gubbins ha identificado para su gestión al frente de ComexPerú. El Perú tiene un déficit de infraestructura que supera los miles de millones de soles, afectando la competitividad de nuestras exportaciones y la calidad de vida en las regiones más alejadas. La construcción de carreteras, puertos y aeropuertos es vital para integrar al país y reducir los costos logísticos que hoy restan competitividad a nuestros productos en el exterior.

Para abordar este desafío, se requiere una planificación territorial inteligente y una ejecución presupuestal eficiente. Gubbins enfatiza que no basta con asignar recursos; lo más importante es cómo se gastan esos recursos. La corrupción y la ineficiencia en la obra pública han sido históricamente los grandes enemigos del desarrollo. Por ello, ComexPerú aboga por mecanismos de transparencia y por el uso de contratos internacionales que aseguren la calidad y el cumplimiento de los plazos en las grandes obras nacionales.

Perspectivas económicas y competitividad global

Hacia el futuro, las perspectivas para la economía peruana dependen en gran medida de nuestra capacidad para mantenernos competitivos en un entorno global cambiante. El comercio exterior sigue siendo una de las fortalezas del país, gracias a la red de tratados de libre comercio que ComexPerú ha impulsado durante décadas. No obstante, Gubbins advierte que no podemos dormirnos en nuestros laureles. Otros países de la región están avanzando rápidamente en reformas estructurales para atraer capitales que antes venían al Perú.

La estabilidad macroeconómica, reflejada en un manejo responsable del tipo de cambio y una inflación controlada, es un activo que debemos proteger. Pero la macroeconomía no es suficiente si no se traduce en bienestar microeconómico. La recuperación del talento en el Estado, la simplificación administrativa y el fomento de la inversión privada son los pilares sobre los cuales se debe construir el Perú del bicentenario y más allá. El mensaje de Enrique Gubbins es un llamado a la acción para todos los sectores: es momento de dejar de lado la supervivencia política y empezar a trabajar en la construcción de un Estado moderno, eficiente y al servicio de todos los ciudadanos.

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